.Fo

Mai Saki es fotógrafa y la encargada de la sección de librería de Dulce Locura, mucho más que un espacio de libros y moda, un lugar reivindicativo, de encuentro y conexión, que comparte desde hace diez años junto a Margo González

.

—En primer lugar, cuéntanos en qué momento decidís Margo y tú poner en marcha Dulce Locura.

—Tener una tienda de ropa era un sueño que tenía Margo cuando la conocí. Por las noches salíamos en una pequeña moto que yo tenía y mirábamos locales comerciales. Un día, le dije que si la calle Francisco Pizarro la hacían comercial sería un buen lugar. Y una noche de las que salimos a buscar locales, encontramos lo que hoy es Dulce Locura en alquiler, así que nos liamos la manta a la cabeza y decidimos montar la tienda.

—Entre vuestra oferta librera se destaca una marcada selección de ensayos sobre feminismo, nuevas narrativas y temas de actualidad. ¿Es un reflejo de vuestra personalidad?

—Sí, ambas tenemos una manera parecida de pensar en lo referente a cómo dirigir Dulce Locura. Desde el principio queríamos que fuese algo distinto y personal, así que nuestra tienda es una extensión de nuestras personalidades, hay un poco de cada una y mucho de las dos.

—¿Es una tienda de moda-librería un buen lugar para atraer a la clientela hacia estos temas?

—Todos los lugares son buenos para atraer a las personas, simplemente que cada lugar atrae «a un tipo» de persona. Cuando Dulce Locura abrió sus puertas, había un nicho de mercado que necesitaba una tienda así. Recuerdo ir a comprar libros y que nunca estuviesen los títulos que quería leer, siempre los tenía que encargar. Eso me dio una lectura de que hacía falta un lugar con un tipo de libros distintos a los que se estaban vendiendo hasta ese momento en las librerías pacenses. Libros menos comerciales, títulos que no eran conocidos, pero que escondían dentro una gran historia.

—Los libros de arte también ocupan una buena parte de vuestro fondo de estantería, y tu faceta artística se deja ver en la estética de las novedades que «posan» en vuestro escaparate. Como fotógrafa, ¿crees que el diseño y las calidades son determinantes a la hora de elegir los  libros?

—Por supuesto que influye muchísimo a la hora de elegir un libro la estética de éste. Desde el título, la portada o el tacto de sus hojas. ¿Quién no se ha sentido atraído por una portada? Nuestra sociedad es altamente visual, y es una sociedad sobrepasada de estímulos, tenemos miles de títulos para elegir, un libro «bonito» y bien hecho, con una estética cuidada siempre resalta entre el montón de libros de estéticas aburridas.

—También es frecuente ver cómo usáis vuestro escapare como expositor de denuncia social. Háblanos acerca de esto.

—Muchas personas pasan a diario por nuestro escaparate, así que es un lugar perfecto para denunciar todo aquello que no nos parece justo, así como para dar voz a muchas luchas sociales. Desde el principio tuvimos claro que nuestra tienda sería un lugar donde poder ayudar a colectivos vulnerables, un lugar de encuentro y de conexión.

—¿Hay un perfil de lectores que se acerca a Dulce Locura? ¿Se dejan guiar por tus recomendaciones?

—Muchas veces vienen con las ideas muy claras de lo que quieren, pero otras muchas sí, se dejan guiar por nosotras. Siempre intentamos ayudar a todas las personas que entran, para que se vayan con un buen libro. Para mí un libro es un lugar donde habitar, donde vivir por unos días, así que me encanta que se lleven buenos libros y que después vengan a decirnos que el libro le ha encantado, y que si le recomendamos otro.

—¿Qué lecturas recomendarías para esta vuelta a la normalidad?

—Sin duda me inclino por Noemi Klein; Decir no no Basta, es para mí un título que deberíamos estar terminando de leer antes de que acabe la última fase de este Desconfinamiento.

—¿Qué actividades programáis habitualmente en la librería? ¿Puedes adelantarnos alguna acción o actividad que tengáis pensada para un futuro próximo?

—Solemos hacer pequeñas presentaciones de libros, también recitales de poesía. Justo estábamos hablando con Ousman Umar, autor de Viaje al País de los Blancos antes de la Pandemia y también, con la escritora del libro Hablemos de Vaginas, Miriam Al Adib Mendiri, para que presentaran sus libros en nuestra tienda,  pero ahora todo está en el aire.

—Y finalmente, ¿cuál es el libro del futuro? ¿Crees que los lectores demandarán, después de la pandemia, algo diferente?

Esta pregunta es difícil de contestar, no sabría qué decir; la verdad es que no tengo mucha fe en que las personas cambiemos mucho después de ésta pandemia; sí es cierto que en Dulce Locura ya se ha vendido más de un ejemplar del libro que acabo de recomendar. Pero en general, creo que las personas simplemente quieren volver a la vida de antes, quizás si hay un rebrote y nos vuelven a confinar, empecemos a creer que esto es un cambio real en nuestras vidas y busquemos nuevas lecturas, lecturas con las que aprender a transitar por esta nueva normalidad y sobre todo a entender hacia dónde vamos como sociedad.

.

Dulce Locura nace a finales del 2010, con la intención clara de cumplir un sueño. Fueron meses de búsqueda, tanto de ubicación como de marcas de ropa con las cuales marcar un estilo diferente dentro de la ciudad. Llevamos desde entonces volcadas en la búsqueda constante de nuevas marcas, siempre intentando satisfacer las necesidades de nuestros clientes, así como las propias.
Desde el principio ha sido un lugar de encuentro, donde se realizan talleres, tanto relacionados con la moda, como con otras disciplinas.
También mantenemos nuestra pequeña librería, la que nos hizo distinguirnos al principio y de la cual nos sentimos orgullosas, pocos libros pero escogidos.
Dulce Locura es una apuesta personal, es la ilusión de dos personas. Esperamos que os guste tanto como a nosotras.

.

web de Dulce Locura